
jueves 20 de diciembre de 2007
viernes 25 de mayo de 2007
Poema para un hijo del corazon
Crecí jugando en la plaza
con amigos en la escuela
con muchas canciones y cuentos
y llegado ese momento..
A mis padres pregunté:
¿Porqué no tengo hermanito
como mi amigo José?
¿Porqué tu piel es tan clara
y la mía como el café?
Mis padres se estremecieron
y con gran sinceridad
me contaron la verdad:
Soñabamos con acunarte
y todo nuestro amor brindarte
Pero el tiempo transcurría
y la pancita no crecía
Un dí te conocimos
y aunque eras muy pequeñito
estiraste tus bracitos,
y en ese instante supimos
que Dios nos había elegido
para recorrer juntos el camino.
Por fin pudimos mimarte
y este hermoso mundo mostrarte.
Vos no creciste en la panza de mamá
Pero sí en el corazón de tus papás.
Vos sos nuestro hijo
el hijo de un gran amor
Por eso serás siempre
"Un hijo del corazón"
Gracias hijo del alma
Gracias porque nos hiciste
"Padres del corazón"
pupé
para un niño especial
Soy especial
Soy especial
Soy una niño apreciado
que con sus ojos rasgados
camina entre la gentes
en un mundo... que parece diferente.
Llegué un día a este mundo
con asombro y con temor
Y me recibieron mis papis
con sus miedos y su amor.
Soy travieso como todos
Me gusta bailar y cantar
Soy alegre y muy dichoso
Tengo mucho para dar.
Soy especial
Soy especial
soy un niño apreciado
que con sus ojos rasgados
acmina entre la gente
en un mundo... que parece diferente.
Puedo aprender a creer
a compartir, a soñar, a vivir...
Sólo necesito la ayuda
del que quiera, mis sueños conocer .
Juego a las figu,
salto a la rayuela
me duela la muela
y voy a la escuela.
Soy especial
Soy especial
aceptame como soy
Tengo mucho para dar.
Caminemos de la mano
¡Vamos que somos hermanos!
Juntos soñemos un cuento
y corramos con el viento...
Soy especial
Soy especial
Soy un niño apreciado
que con sus ojos rasgados
camina entre la gente
en un mundo...que parece diferente
TOMAS LAVIONETTA
TOMAS LAVIONETTA
Esta historia que les cuento hace tanto que pasó
que sólo lo recordamos el viento, la lluvia y yo.
El viento se fue de viaje, la lluvia ya se durmió,
si yo no les cuento el cuento no sabrán lo que paso.
(anónimo)
|Esta es la historia de Tomás Lavionetta,
que tenía un sólo anhelo
Conocer, algún día, el cielo.
Cuando era chiquito, pasaba muchas horas con la pancita hacia arriba, tirado en el jardín de su casa, mirando las nubes, los pájaros y las mariposas.
Muchas veces su mamá Dona Nita lo llamaba para comer:
-¡Tomaaaás....la sopiiiiiiiita.!,- Pero él, nada parecía que estaba en otro mundo, sus ojos seguían fijos en el cielo como si estuvieran congelados.
También los pensamientos estaban lejos: se imaginaba volando entre las nubes blancas y los pájaros del cielo piloteando una hermosa avioneta, vestido de aviador.
-¡Tomaaaaaaaás...la leeeeeecheee..! - Gritaba la mamá hasta que lo iba a buscar..
Para aprender a volar construyó, con unos amigos un par de alas gigantes de papel barrilete, y subido a una piedra intento volar. Por suerte Tomás tenía unos buenos amigos que lo ayudaban en todo, ellos eran: Pablo Ckecito. Omar Tillo y Fernando Lores. Entre todos formaron una montaña humana y así corriendo intentaron impulsar a Tomás pero ayyyy. . Cuántos golpes y moretones consiguieron todos. Pero Tomás tenía la cabeza muy dura y es así que intento con un globo que la mamá le compre en la plaza, otra vez los amigos lo ayudaron pero la rama de un árbol destruyó el globo de los chicos.
Así Tomás fue creciendo lanzándose hacia al aire desde cada montañita de tierra que encontraba.
Sus sueños de volar también crecían día a día. Al fin cuando se hizo ...Asiiiiiiii de grandeeeeee...!
Aprendió a volar, primero en globo aerostático, allí conoció por primera vez la sensación de libertad que le producía volar. Voló sobre las sierras, los bosques, los ríos y la ciudad.
Aprendió a volar un aeroplano, una avioneta y hasta un avión de verdad.
Al principio su vida era muy divertida, sus viajes cobraban más y más altura. Era más el tiempo que pasaba en el aire que en la tierra. Sus amigos eran ahora los pájaros porque los otros se habían quedado allá abajo muy lejos.
Una vez, al caer la tarde, vio en el cielo una lucecita muy brillante. Se acercó a un pájaro y le preguntó si conocía esa luz. Él le contó que era una estrella de mar su nombre era Estrella Dita. A ella le gustaba volar, así que probó de mil modos para llegar hasta allí.
Primero Subió a una piedrita con un par de alas hechas con mejillones. Después sus amigas hicieron una montaña y la subieron en sus hombros y así corriendo lo intentaron impulsarla, pero vivía golpeándose, pero como tenia la cabeza muy dura siguió con sus intentos. Sus amigos la esponja Ponesa, la ostra Bucco y el pulpo Deroso, la ayudaban en forma incondicional en todo.
Y por último intentó con un globo que vendían en la plaza pero cuando su amigo el cangrejo Alejo quiso empujarla, lo pinchó con su pata trasera y ..pluffff ... Estrellita: ...se estrelló.
Sus sueños de volar muy alto eran muy fuertes, así que probó con un globo aerostático que pasaba y se colgó de su canastilla. Cuando estuvo muy alto se soltó en una nube y allí se quedó dormida, flotando sola pues el globo siguió su rumbo.
Ella también se sentía sola, sus amigos no estaban y el mar estaba muy lejos.
Al oír esto Tomás decidió acercarse.
Con mucho cuidado, para no encandilarse demasiado con su luz. Cuando Estrella Dita lo vio acercarse en su avioneta, ohhh se quedó quietita por miedo a que el ventarrón que levantaba Tomás no le despeinaran su larga cabellera.
Los dos se acercaron muy despacio hasta conocerse. Tomás dio un par de vueltas alrededor de ella. Estrella Dita abrió poco a poco su escudo de luz permitiéndole que se acerque. Y así, al fin sus ojos se fundieron en una mirada interminable.
Una mirada que traspasaba sus cuerpos hasta llegar a sus corazones llenos de amor.
Juntos compartieron desde entonces el placer de volar.
De vez en cuando bajan a la tierra a visitar de Doña Nita y a dar un chapuzón hasta el fondo del mar.
Así entre cielo la tierra y el mar
Termina esta historia tan singular.
Tomás Lavioneta y Estrella Dita, ya se han volado
y dicen que los vieron muy enamorados... STEEL
Poema al reves
En París había un francés que se acostó un día con la cabeza en los pies
¿Cuál fue el problema de acostarse al revés?
que la mañana siguiente cuando quiso decir OUI de repente dijo YES.
Así es, señores míos
este hombre tan cortés
que sólo hablaba en francés
se despertó un buen día
hablando en perfecto inglés.
Su señora preocupada
no pudo decirle nada
le pidió que se callara
y que nadie se enterara.
No duró mucho el secreto
porque su perro indiscreto
corrío con la noticia
a la casa de Felicia,
la perra de Don Hilario
quien hizo sus comentarios.
Esto pasó a mayores
y vinieron los doctores
a curarlo a este francés
que sólo hablaba en inglés.
Nadie puede comprenderlo
nisiquiera su señora,
que vive llora que llora.
Sin encontrar solución
le prepara las valijas
para viajar en avión.
¿Y adónde fue el francés incomprendido?.
a vivir solito a los Estados Unidos.
poemas del jardin
encontré una rana
comiendo banana
junto con su hermana.
encontré una rana
comiendo una nuez
mirando al revés.
encontré una rana
que come cordones
de un viejo zapato
encontré una rana
que juega contenta
siempre dando brincos.
Al verme las ranas
¡Cómo se asustaron!
Se fueron saltando
¡Ay, de mí, escaparon!
Mi globo celeste
vuela entre la gente
lo empujo muy alto
siempre dando saltos.
juego con mi mano
y con la cabeza
le pega mi hermano.
Mi globo celeste
vuela por el cielo
y se lleva un sueño
color caramelo.
MI LIBRO DORADO
El libro dorado
que tengo en mis manos
me lleva muy suave
a un país lejano.
Donde los helados
caminan solitos
y donde los grillos
cazan chorlitos.
En ese país
hay muchas abuela
que nos leen cuentos
de sabor ciruela.
Con mis zapatillas
de color frutillas
camino en el cielo
saludo a mi abuelo...
¡Adiós amigos míos!
ya regreso a mi cielo
ya se fue el desvelo,
y quedó guardado
mi libro dorado.
LA GALLINA
¡Ay, señora vecina
se le escapó la gallina!
¡A la policía!
¡A la policía!
Que traigan volando
a mi pobre gallina.
Pero la traviesa
se fue con un gallo
que le ha regalado
un lindo zapallo.
¡Ay, Ay, Ay, Ay,
que me desmayo¡
PELELA MAGICA
Aquí les traigo señores
la historia de Emilio Luis
que se cayó en la pelela
cuando estaba haciendo pis.
Como contarles señoras
cuando la madre lo vio
corriendo por el pasillo
al pobre gato pisó.
Llegó sorprendido
su fuerte marido
y por más que juntos
tiraron los dos
sólo consiguieron
un ataque de tos.

Por los fuertes gritos
se enteró la abuela
y los tres tiraron
del nene y la pelela.
Y no hubo caso pero
llegó Mariano, su hermano
y uniendo sus fuerzas
a todos los parientes
tiraron, tiraron, tan fuerte
que al caerse perdió tres dientes.
Inútil esfuerzo hicieron los cuatro
¡ y hasta el pobre gato !.
Al rato dijo papá: ¿y si llamamos
a doña Catalina
la que tiene las gallinas?
Y desde su cocina
pelando unas papas
vino Catalina con una sopapa.
Así que Catalina con su aparato
se la pegó en la cabeza de Emilio Luis
(que seguía haciendo pis)
Casi , casi le hace un agujero
y con voz grave gritó:
¡ Llamen a los bomberos !
De buena manera
y en forma ligera
Llegó Don Bombero
con su manguera,
y atándola fuerte en la sopapa
pegó un tirón que casi se mata.
Mamá, papá, Mariano, la abuela,
el gato , Doña Catalina ,
el bombero ( con su bello sombrero)
nada consiguieron, pues
la pelela atascada
seguía pegada.
Juntos se cayeron
con el último envión
Así que decidieron
llamar a un avión.
Y llegó su primo Amado
con su hermoso carro alado
y atando una soga al bombero
emprendieron rápido el vuelo y
desaparecieron en el cielo
sin que se sepan más noticias de ellos.
Dicen que todavía
van por los aires toda
la familia de Emilio Luis
al que se le pegó la pelela
cuando estaba haciendo pis.
LOS PIRIPIQUIOS
Los piripiquios son personajes chiquitines que aparecen de la manera más increíble y que ayudan a los chicos a vivir .
Cuenta la historia que una vez una señora estaba comprando en la verdulería y que desde adentro de un repollo colorado, salió uno de ellos. La señora lo llevó a su casa y el piripiquio le contó que un amigo suyo había llegado volando en una mariposa multicolor ; a otro lo encontró un señor que fue a comprar zapatos. Cuando se calzó el píe derecho escuchó -Ay Ay Ay- y vio salir de él a un piripiquio anarajando. Eso no es nada dicen que una vez florecieron muchos piripiquios de una maceta de la casa de Doña Lola , la florista del barrio. Lo cierto es que sólo los pajaritos, los chicos y algunos grandes con corazón de niño, los pueden ver y charlar con ellos. Casi no se dejan ver, nadie sabe donde viven pero cuando los niños los necesitan, allí están.
Una tarde un pajarito le contó a los piripiquios que vio a una niña llamada Lina, muy triste sentada en la puerta de su casa.
Allá fueron unos corriendo, algunos saltando y otros volando: se acercaron lentamente...tan cerca que uno de ellos abrió un paraguas para no mojarse con las lágrimas de Lina.
-¿Qué te pasa Lina- preguntaron los piriqpiquios.
-¡ Buuaaaa !- lloraba Lina
Uno de ellos sacó de su bolsillo un gran pañuelo rosa y le secó las lagrimitas. Y por fin Lina les contó:
-Dicen que mi abuelito está muy enfermo.-
-¿ Y qué tiene?-
- No sé; el doctor me explicó que el corazón es un motorcito que hace mover el cuerpo y que a él no le funciona bien, porque los cañitos que llevan la sangre estan tapados. Si su corazón se detiene ya no podremos jugar más, ir a la plaza o andar en bici....buuuu...- rompió en llanto Lina.
Los piripiquios se pusieron muy serios y pronto le dijeron : -No te preocupes tu abuelito sanará, nosotros lo ayudaremos. Y sin decir más se fueron unos corriendo, algunos saltando y otros volando al hospital donde estaba internado el abuelo Pocho.
Al llegar ,el abuelo dormía, entonces despacio, para no despertarlo se subieron a la cabeza y entraron en su cuerpo por la nariz, llevando varias herramientas: un pico, una pala, una azada y varios metros de soga para deslizarse por dentro, también llevaron faroles en el casco de su cabeza como usan los mineros. Luego de pasar por caminos intrincados llegaron al corazón, que latía muy lentamente con un toc-toc muy suave. Luego de trabajar toda la noche cavando... cavando llegaron a destapar todos los cañitos, y así el corazón comenzó a latir muy fuerte. En un tris tras salieron del cuerpo, justo cuando el abuelo despertaba.
Grande fue la sorpresa de los doctores cuando descubrieron que casi mágicamente Pocho se había curado, doctores, sabios y quisieron investigarlo pero...nunca descubrieron la verdad.
Sólo Lina y el abu Pocho, que tenía ahora corazón de niño, lo sabían y disfrutaban desde ahora la alegría de volver a correr, ir a la plaza y andar juntos en bicicleta.
Y este cuento sin igual ha llegado a su final.
FIN
ROMANCE DE LA LUNA Y EL SOL
ROMANCE DE
Esa noche la abuela le contó este cuento: Y soñado…soñando…llegó a un inmenso prado lleno de flores de todos los colores, que danzaban al compás del viento, bajo el sol. También había muchos árboles; algunos muy altos, otros muy bajitos, unos muy gordos y otros muy finitos.
Mágicamente el aire se pobló de mariposas multicolores; amarillas, verdes, algunas con pintitas y otras muy blanquitas…
Tras ellas, bandadas de pajaritos revoloteaban a su alrededor envolviendo el cielo de colores y trinos tan musicales, que sin querer, los pies de Mati comenzaron a danzar.
Todo era muy bello, pero Matilde no sabía adonde estaba, por eso se acerco a un gorrión que detuvo su vuelo para tomar agua en un charquito y le preguntó:
--Dime gorrión: ¿podrías decirme en qué país estoy?
El gorrión sorprendido le contestó:
--Estás en el país de las cuatro estaciones del año; Primavera, Verano, Otoño e invierno. Aquí siempre es primavera y siempre brilla el sol...¡Buuuuuu……!--Comenzó a llorar el gorrión.--¿Qué sucede ?¿Porqué lloras? Preguntó Mati secándole las lagrimitas con un pañuelito bordado de azul.
--Porque el sol está muy triste, pues se ha enamorado de
--¡Qué tristeza, un día sin sol brillante y una oscura noche sin luna!…pesó Mati y saludándolo siguió su camino.
De pronto vio en el cielo una bandada de golondrinas, llamó a una de ellas y le preguntó:-- ¿Adonde van tan apuradas?.
--¿No sabes? Las golondrinas siempre buscamos para vivir un lugar cálido, por eso vamos hacia la estación del Verano.-- Le contestaron a coro.
-¿Me llevas?--Preguntó entusiasmada a una de ellas.--¡Claro que sí, sube a mis espaldas!-- Le contestó la golondrina inclinándose un poquito .
Y así Matilde se marchó volando… volando… .montada en golondrina, hacia otra estación.
Al llegar comenzó a sentir mucho calor. La golondrina se posó suavemente a orillas de un río y se marchó saludando con su colita.
Tanto calor sentía que decidió quitarse el tapadito rojo.
Se acercó al río para tomar agua fresca y vio que entre las piedras asomaban muchos peces de colores que saltaban alegremente, dibujando enormes círculos en el agua.
También se bañaban allí canarios, gorriones, golondrinas y más lejos, una bandada de loritos multicolores. Despacito, para no asustarlos, se acercó a uno de ellos y le preguntó:
-Dime ¿Es esta la estación del verano, donde el sol calienta muy fuerte y la luna asoma redonda y brillante por las noches?.
Y sin más, el lorito comenzó a llorar-- Buuuuuu.............-
-¿Qué sucede ? ¿Porqué lloras?- Preguntó Mati secándole las lagrimitas con un pañuelito bordado de azul.
-Porque el sol está muy triste, pues se ha enamorado de la luna y nunca pueden encontrarse; también ella sufre de amor y casi no sale de su palacio a iluminar nuestras noches- Contestó el lorito.
- ¡Que tristeza, un día sin sol brillante y una oscura noche sin luna!. Pensó Matilde, y saludándolo siguió su camino.
Pasaba por ahí un conejo blanco a quién preguntó:
-¿Conoces el camino que lleva al otoño?-
-Hummm...no lo conozco -contestó el conejo- pero si quieres el amigo viento te llevará hasta él, sólo debes esperarlo a la orilla del río ¡Adiós... y buen viaje!!- saludó agitando su patita.
Y así lo hizo, estaba en la orilla del río cuando...inesperadamente notó que su vestidito comenzaba a inflarse y su larga cabellera rubia se enredaba en el aire.
Y tomando fuertemente su tapadito rojo, remontó vuelo en los brazos del señor viento.
Luego de un rato sintió que era depositada, suavemente, sobre un montón de hojas secas donde jugaban unas ardillitas que, al verla, huyeron corriendo a sus madrigueras.
Al instante una garúa finita comenzó a mojar sus rizos, y colocando su tapadito rojo sobre la cabeza, decidió caminar rápido.
Asombrada, descubrió árboles que, casi, no tenían hojas y exhibían algunas ramitas peladas, que los pajaritos usaban como hamacas.
El viento y la garúa no le permitían ver muy bien, pero al fin encontró alguien con quien charlar.
Un zorrinito de cola muy larga se paró frente a ella y moviendo su hocico le preguntó:
-¿Quién eres?
-¡Hola, soy Matilde, y estoy paseando por la estación del otoño!
-Uy, Uy, Uy, - dijo el zorrino con aires de príncipe - Has llegado en mal momento niña,.... Buuuuuuu.......
-¿Qué sucede, porqué lloras?- preguntó Mati secándole las lagrimitas con un pañuelito bordado de azul.
-Porque el sol está muy triste, pues se ha enamorado de la luna pero nunca pueden encontrarse; ella también sufre de amor y casi no sale de su palacio a iluminar nuestras noches- contestó el zorrino.
-¡Qué tristeza, un día sin sol brillante y una oscura noche sin luna!. Pensó Mati, y saludándolo siguió su camino.
A una rana que halló en un charco le preguntó :
-Dime ¿Conoces el camino que me lleva al invierno?
-Humm...no lo conozco, pero si quieres ir debes seguir a las nubes grises, sólo ellas conocen el camino. ¡Adiós y... buen viaje!- contestó la rana
Las nubes volaban muy apretadas, cargadas de lluvia, truenos y relámpagos, pero Mati se trepó a una de ellas y volando...volando llegó al invierno.
Allí se colocó su tapadito rojo y comenzó a andar. En esa estación no había flores, y los árboles no tenían ni una sola hoja. En el hueco de unos troncos se acurrucaban los pájaros con sus pichones, todos con gorros, bufandas, guantes y escarpines. En otro lugar, una comadreja hacía fuego con leños secos para calentar su casa.
Matilde tenía mucho frío, así que decidió cobijarse en un árbol, pero sin querer entró en la cueva de una ardilla que estaba comiendo nueces.
-¡Hola! - saludó Mati.
La ardilla asombrada preguntó:
-¿Quién eres?
- Soy Matilde y estoy paseando, pero tengo mucho frío -
- Ven acércate, que aquí está calentito, aunque... no tanto como cuando el sol...está...Buuuu...-
-¿Qué sucede, porqué lloras?- Preguntó Mati secándole las lagrimitas con un pañuelito bordado de azul.
- Porqué el sol está muy triste, pues se ha enamorado de la luna, pero nunca pueden encontrarse, ella también sufre de amor y casi no sale de su palacio a iluminar nuestras noche- contestó la ardilla.
-¡Qué tristeza, un día sin sol brillante y una oscura noche sin luna!.
Pensó Mati y saludándola siguió su camino.
Matilde se preguntaba que podía hacer para ayudar a ese país...Pensó... pensó...y -¡Ya sé! - Gritó.
Llamó a una bandada de golondrinas que iban hacia el verano y les pidió ayuda.
-Podrían llevarme al palacio del Señor Sol- preguntó Mati.
-¡Sí ! ¿Cómo no ? le contestaron- y tomándola de su tapadito rojo con la punta de sus picos, la llevaron por el cielo hasta el palacio.
Cuando llegó tuvo que quitarse el tapadito, ya que el calor era demasiado.
Encontró al señor Sol muy triste y apagado en su trono dorado.
-¡Hola soy Matilde! - Saludó
-¿Matilde? ¿De donde vienes? ¿Qué deseas?- dijo el Sol casi sin aliento.
-Vengo de recorrer el país de las estaciones y quiero contarte que todos allí te extrañan; ¿Qué te sucede?
-¡Estoy muy triste, pues me he enamorado de
-¿Sabes? Me han contado que ella también te ama y quiere verte- le contó Mati tratando de calmar su llanto.
-¿En serio? , ¿Pero cómo podemos encontrarnos si cuando yo salgo ella se esconde?- preguntó el Sol entusiasmado.
-Si de verdad la amas, yo te ayudaré. Escucha tengo un plan Bsssss..... susurró a su oído.
Luego Mati voló con ayuda de las golondrinas, hacia el palacio de
Al llegar la encontró pálida y sin brillo recostada sobre su lecho de estrellas azules y blancas.
-¡Hola!- se presentó- Soy Matilde y vengo a ayudarte.
-¿Ayudarme? ¿Cómo, si ni siquiera sabes qué me sucede?- respondió
-Sé que estás enamorada del señor Sol y no pueden encontrarse-
-Así es ... pero ¿Cómo puedes ayudarme?
-Escucha ... - le dijo Mati al oído- Bsssssss....-
Nadie supo jamás que le dijo Matilde a
Cuando de repente... Todo el cielo se oscureció por un momento; la luna apareció en el cielo y tapó al sol.
Los científicos decían - es un eclipse- pero Matilde vio que se dieron un gran beso, se abrazaron y prometieron encontrarse, al otro día.
Es por eso que muchas veces vemos que siendo aún de día, la luna parece en el cielo celeste, muy blanca y redonda, ya que viene a hacerle compañía a su gran amor.
fin
